
Pues resulta que Sarah Pickin de 23 años, realizaba unas excavaciones en la costa oeste de Finlandia cuando se encontró con un chicle pegado en el suelo, tal y como puede sucerte hoy en día paseando por la calle.
La goma de mascar de mas de 5.000 años pertenece al neolítico y está hecho de corteza de abedul la cual tiene propiedades antisépticas y probablmente lo usarian para curar alguna infeccion de encias o de la boca.
Fuente: La verdad



